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Se hundió proyecto de ley que buscaba prohibir la fumigación aérea con glifosato.

En la Comisión Quinta del Senado, fue archivado el proyecto de ley que buscaba la prohibición del uso de Glifosato y demás herbicidas utilizados en la implementación de la estrategia de la Política Nacional de Drogas. Este es el resultado de una votación con ocho a favor y cinco en contra, con la que los movimientos alternativos pretendían prohibir las fumigaciones a los cultivos ilícitos del país.

El autor de este proyecto de ley, el senador del Partido Verde Antonio Sanguino, afirmó que volverá a insistir, junto a los 40 congresistas firmantes para que esta iniciativa sea aprobada, pues con esta se busca proteger y salvaguardar la integridad de los territorios y a las comunidades directamente afectadas.

Evidentemente esta decisión con la que se hunde el proyecto de ley, da garantías al decreto expedido hace poco por el gobierno nacional con el que faculta la reanudación de la fumigación aérea con glifosato en diferentes regiones del país, teniendo en cuenta, que esta medida había sido suspendida en el año 2015 por la Corte Constitucional que impuso 6 condiciones para que se pueda retornar la aspersión.  

Por otra parte, cabe recordar que el costo que tiene esta estrategia contra el narcotráfico en Colombia, es además de ineficiente, costosa, teniendo en cuenta que fumigar una hectárea con este herbicida cuesta al rededor de 72 millones de pesos, mientras que la sustitución de cultivos ilícitos vale aproximadamente 40 millones por familia

Pese a esto, la Dirección para la Sustitución de Cultivos Ilícitos manifestó que entre los años 2005 y 2014, el estado gastó 19,9 billones de pesos en la fumigación con glifosato. Asimismo, es preciso señalar que para sustituir los cultivos ilícitos es necesario invertir aproximadamente 40 millones por familia, dando un total de 2,9 billones de pesos. Por consiguiente, es más beneficioso para el estado y para las comunidades sustituir los cultivos ilícitos que realizar la fumigación aérea con glifosato.

Es importante puntualizar que la fumigación con glifosato es demasiado costosa y largo tiempo se convierte en insostenible para un país es está siendo desangrado desde todos los aspectos sociales.

Adicionalmente, el impacto negativo que genera la fumigación aérea con este herbicida es amplia, afectaciones a la salud de las personas como toxicidad crónica, problemas respiratorios, acción cancerígena, efectos en el sistema reproductivo, entre otros. Además de las consecuencias negativas para el medio ambiente, como la contaminación de agua y suelos, daños a la biodiversidad y los ecosistemas. Por consiguiente, en 2001 la Comisión Europa clasificó el glifosato como “tóxico para los organismos acuáticos” y como un producto que puede “acarrear efectos nefastos para el ambiente en el largo plazo”.

El proyecto fue hundido con los votos de los senadores de la coalición del Gobierno Nacional, contando con la participación de la senadora metense Maritza Martínez y Juan David Name del partido de la U; Carlos Felipe Mejía, Alejandro Corrales y José Obdulio Gaviria de Centro Democrático; Miguel Ángel Barreto y Nora María García del partido Conversador y finalmente con Didier Lobo Chinchilla de Cambio Radical.